CARLOS VILLABON ARTISTA PLASTICO COLOMBIANO ARTE CONTEMPORANEO COLOMBIA ARTE MODERNO BURBUJAS VILLABON PINTOR TOLIMENSE
 

 

Nace en Espinal Tolima, Colombia, el 26 de Mayo de 1983.

A su muy corta edad empezó a plasmar sus ideas de pintura sobre tablas y cartones, modelos que lo llevaron a lanzar sus dibujos sobre lienzos. Un jarrón y un almanaque fotográfico de pueblos, caseríos y paisajes de atardecer fueron las herramientas en las que se basó para identificarse como un artista integral. Más tarde, inició sus pinturas con sus temas ideales “frutas, vasijas y manteles” aquellos elementos que plasmó en gran parte de sus obras de realismo. Cursó su primer taller de pintura en la escuela del maestro Orlando Lopez Molina y gracias a sus instrucciones y enseñanzas ha logrado trascender en la pintura. Se gradúa como bachiller académico e inicia su profesión como Ingeniero de Sistemas y Telecomunicaciones en la Universidad Sergio Arboleda en Bogotá Colombia, carrera que culminó y ejerció durante 5 años, en realidad lo que llevaba en su mente y alma era el “Arte”, rama por la que ha viajado y ha explotado hasta el momento, ya que para él ha sido imposible dejar de dibujar, pintar y llevar sus ideas a las telas.

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Actualmente, Carlos continúa buscando la madurez en su obra, con el fin de hacerse un artista particular, característico y distintivo frente a sus similares ya que sus trabajos reflejan nuevas tendencias enfocadas al arte contemporáneo.

Ha compuesto más de 400 obras desde 1991 hasta el día de hoy. Algunos de sus principales trabajos se encuentran en países como Australia, Bélgica, Brasil, EEUU, Venezuela, México, Francia, España y Colombia.

 

 

Carlos Villabon, el pop a la vuelta de la esquina

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Líneas curvas que se enroscan en burbujas de color. Esta es la clave de las obras del artista colombiano Carlos Villabon. Una a una hasta conformar un retrato, como si virtieramos un líquido sobre un superficie lisa y se fuera expandiendo en ondas concéntricas. La impresión es fuertemente pop. Por los colores, alegres y llamativos. Por elevar a los altares del arte a personajes y objetos cotidianos, relacionados con la cultura de masas: Wonder Woman y el conejo de Alicia merecen la misma consideración que la Maja desnuda de Goya o las Meninas de Velázquez. Unos y otros compiten en sus cuadros con los rayos catódicos de un televisor o una escultura del siglo XVI. Este es el lenguaje visual de Villabon, muy cómic.

Sus murales, casi siempre paisajes, son más realistas que el resto de sus trabajos, tanto en factura como en colorido, aunque se advierten las notas flúor que son marca de la casa. El creador parte de sus propias fotografías como referencia, así como de algunas de las grandes obras de arte de todos los tiempos, que subvierte con su original estilo.

Una actitud claramente pop, como decíamos, que se refleja asimismo en los lienzos protagonizados por animales con conductas humanas, ataviados con unas muy underground gafas de sol, que emulan el juego de reflejos velazqueño. Los animales que somos es un buen ejemplo de esta faceta en su producción que brilla con la potencia de las luces de neón, pero que no está hueca como un producto comercial. Evidencia el culto a la apariencia, a la banalidad.

Sus retratos mantienen estas constantes estilísticas pero divergen en intención. Algunas de las mujeres cubiertas por el velo traen a la memoria aquella mítica imagen de la niña afgana de ojos verdes, Sharbat Gula, fotografiada por Steve McCurry en el campamento de refugiados Nasir Bagh de Pakistán, que fue portada de la revista National Geographic.

Por encima de todo, sin embargo, es la propuesta de este artista, con no pocas exposiciones a sus espaldas desde el inicio de su carrera en 1991, una metamorfosis de la realidad alucinógena y positiva.